De mi Corazón al Sur

Hace un buen tiempo que no escribo; o mejor dicho: Hace mucho que no escribo en las redes, he abandonado el blog y las plataformas sociales.

Pero he vuelto.

Me he dedicado estos meses de lleno a mis pasiones: Escalar – Docencia – Montaña.

Han sido meses de crecer hacia adentro, de replanteos de la vida de viaje en bicicleta y del re-formular nuevos proyectos.

Esta vez, les contare sobre las nuevas buenas de la vuelta que ha dado el libro; aquel libro – hijo nacido en los paralelos cercanos a la Antártida.

Desde mi hogar sureño han salido varios ejemplares hacia varias partes del mundo.

Mientras escribía cartas de puño y letra, alguna que otra sorpresa mas y un sobre casero al final de la nota nombraba:

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” Gracias por llevarme de viaje a otros paralelos, pues, si tu quieres puedes contarme a donde he llegado, darme tu opinion para seguir creciendo. Una foto. Un relato. Gracias por sumar en mis proyectos – sueños. P.”

He aqui lo interesante:

Foto1: SOÑAR OIR Y VIVIR 

Compañeros del Gremio Viajero, los chicos de Soñar Oír Vivir. Encuentro espontaneo en Chalten.

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Foto 2 :  Monte Jaizkibel

Del cielo al Mar,
Del otro lado las Islas de Mallorca y Menorca,
Del prado entre una danza de caballos en el Monte Jaizkibel:
.. “amemos la simplicidad de vivir sin llegar al final arrepintiéndonos de aquello que quisimos ser y nunca fuimos.
Gracias por traerme tantos buenos recuerdos y buena onda mientras leía el libro.
Laister ikusiko dugu elkar paradisu honetan”

Bizitzearen sinpletasuna maita dezagun, ez gaitezen amaierara iritsi izan nahi eta izan ez garenaz damutuz. Mila esker oroitzapen on asko gogorarazteagatik zuk sortutako liburua irakurtzen nuen bitartean. Laister ikusiko dugu elkar paradisu honetan

By Iker Hernandez Lete – Pais Vasco – España

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Foto 3 : Siempre estuvo Cerca.

Cuando uno toma todos los días colectivos, un libro es gran compañero. En esta esquina de Rosario, justo donde nació nuestro Che Guevara, subimos tu historia y yo a leernos un rato.

Rosario… dos de la tarde…Un cafecito frente a la histórica esquina donde nació el Che Guevara…¡Y tu libro me acompaña hoy!

Tremendo leerte, imaginarte y descubrirte en sus páginas.

Gracias Pame por llevarme a dar unas vueltas en tu bici viajera.

Por Claudia C.

Rosario – Santa Fe – Argentina

 

 

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Foto 4: Porteria Serrano

El Parque Nacional es inmenso, pero el de sus guardaparques aun mas.

Quienes me han conocido a la perfeccion e intimidad saben que uno de mis grandes sueños es el trabajo como guardaparque.

En el transcurso de mi vida me he dedicado a la conservacion, estudio de aves y reforestacion.

En una de mis pasantias de campo he conocido al Equipo Porteria Serrano.

Y cada primavera o otoño es un placer el re- encuentro con ellos.

Ellos tienen un capitulo dedicado en el libro.

¿ estas listo para descubrir la octava maravilla del mundo?

Parque Nacional Torres del Paine – Magallanes – Chile

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Foto 5: Rodar Tierra

El viento y la bici simbolizan la libertad y toman forma de mujer valiente en este rodar patagónico, montañas, mares, danzas, poesías con el toque picante de ir tras un gran desafío austral.
Al fin del mundo en bicicleta es una demostración de que lo imposible solo cuesta un poco más.

Sebastián Inzua y Ngu – San Juan – Argentina

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Foto 6: Casa Ciclista La Paz 

Emily, colega estadounisense del gremio biciviajero, nos ha llevado en su subida al polo Norte hasta Bolivia.

La Puna y el Altiplano nos el paisaje sublime de esta nueva aventura hacia el Amazona.

La Paz – Bolivia.

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Foto 6: Orillas de mi Parana

El río Paraná vive en movimiento, fluye, conoce diferentes costas y ofrece su agua dulce y llena de vida en cada orilla. Me asomé especialmente a leer este libro de viaje en donde la protagonista y escritora nos cuenta cómo se transforma en río que anda… En viento libre. Gracias Pam. ¡Felicitaciones!

Y a seguir viviendo historias.

Franco S.

(Río Paraná, Parque España, Rosario, Santa Fe, Argentina)

 

 

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Foto 7:  PROYECTO CAMINANDO

Pachita es la presentadora de este viaje por el Atlantico en una casita rodante.

Llegamos a Cuenca – Ecuador.

 

Foto 8: Bicinautas – Cordoba

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Foto 9: La Vuelta a las Yungas

Nos conocimos por esas causalidades de la vida.
Nos cruzamos en los caminos del rodar liviano, ligero y con convicción. Aun mas cuando las decisiones no son acompañadas.
Cuando regrese al centro de país, fue el primero que salio al encuentro de charlas de antaño, viajes y caminos invisibles.

Siempre uno llega y el otro se va de viaje.
Estamos haciéndonos el aguante en la transición.
Esta vez anduve en bikepacking por la puna invernal,  fría y bajo cero.

Gracias  por hacerme volar.

Lea desde las Yungas Jujeñas

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Ha sido muy grato cada mañana al despertar, desayunar granola con una infusion calentita y leer sus mails; se los agradezco tanto.

Me estan ayudando a crecer de maravillas.

Seguire haciendo cronicas de mis viajes, motivando a mas personas a seguir sus sueños y compartiendo mas vida.

Abrazos a todxs en donde esten.

Pam del Viento

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¡BIENVENIDOS A CHALTELANDIA!

Pues, aquí hemos llegado:

¡HABEMUS PARAISO DE MONTAÑA!

Aquí tienes la opción de encontrar a personajes épicos. De esos que ves en las revistas de montaña, de aquellos de los cuales has leído cantidad de Kooch o de sentirte poco llamativo por vestirte de colores chillones.

Y para rematar, los monosílaboS del lenguajes se limitan a escalada , viajes y montañas en diferentes idiomas.

Para no quedar en el tintero les cuento que me he tomado unas largas “vacaciones” en las cuales me dedico a caminar a diario preparándome para el nuevo proyecto de viaje que pronto os sabréis.

Pero cuando no estoy en las cumbres o senderiando me podrán encontrar en la Feria. Si. FERIA… DE FERIANTE.

Desde Chaltelandia al Mundo Habemus Librus Viajerus: un rinconcito en este pueblo para el encuentro entre ciclo-viajeros, gente viajera, de alma nómada o  aquellos que tengan cosquillas por saber de como es esto del vivir viajando denominado: El Arte de Biciviajar.

LA CITA ES DE LUNES A SÁBADOS DE 17 A 20HS EN LA ÚNICA PLAZA DONDE HAY UN DOMO BLANCO – Temporada  Diciembre , Enero y Febrero.

Ademas de encontrar mi libro viajero y postales del mundo también podrán llevarse un lindo recuerdo de los feriantes del pueblo.

PD1: Si el Domo Blanco, es la Feria de Artesanos, ya que la constante de este lugar es el Viento. Y cuando digo viento, es mucho Viento.

PD2: llevar mates, ganas de encuentro y algo rico para compartir.

 

Atte.

Pam de los Vientos

 

Al Fin del Mundo en Bicicleta

 

Imprimir

Desde el País del Viento presentamos el Libro auto publicado denominado: Al Fin del Mundo en Bicicleta.

En el 2015 inicie el viaje a Patagonia con intenciones no solamente de recorrerla sino también de compartir en mi periplo talleres itinerantes en aquellos lugares tan lejanos en kilómetros pero tan cercanos al corazón.

En este libro encontraras relatos en primera persona del ser docente itinerante en escuelas albergues, como así también el ser mujer y cicloviajera por caminos in bicicles de nuestra maravillosa Argentina y la pasión de trepar las cumbres sublimes de la Cordillera de los Andes y los andares profundos del trabajo de resiliencia  en esos repechos largos sabiendo que a paso lento pero firme todo se logra.

Los invito a sumarse a este Viaje del Rodar más Vida.

 

 

Próximas Presentaciones:

La presentación del Libro “Al Fin del Mundo en Bicicleta” se lanza a una gira nacional e internacional en Universidades, Movimientos de bicicleta y espacios educativos formales e informales. La entrada es libre y gratuita. También, estarán disponibles ejemplares del libro en venta de la mano de la autora

Buenos Aires – Capital:

Presentación Libro.6 de Septiembre. 19:30hs. Lugar: Tierra de Biciviajeros (Campichuelo 262 Local 31)

Santa Fe:

Charlas Cortas: “Al Fin del Mundo en Bicicleta” . 7 y 8 de Setiembre. Foro Argentino de la Bicicleta. Lugar: La Redonda (Salvador del Carril y Belgrano)

Montevideo- Uruguay:

Presentación Libro.14 de Septiembre. 19hs. Unibici. Universidad de la República. Lugar: El Faro de Ingeniería. (Av. Julio Herrera y Reissig 633)

Talleres Ludicos: 22 de Septiembre. 10hs. Día Mundial Sin Autos. Masa Critica Montevideo.
La Pedrera – Uruguay
Taller de Danzas Populares + Presentación Libro: 1 de Octubre. 16hs. Lugar: Club La Pedrera.
Misiones – Posadas: 6 de Octubre. Lugar y horario a confirmar.

Por las Rutas del Sol (1)

Prologo (intento I )

En el camino de subidas y bajadas he añorado el prado llano donde las vacas te miran. Dónde hay  tambos y chacras.

Sus habitantes se sorprenden al verte llegar, pasas de desconocido al visitante más esperado del pueblo.

Así es como he llegado aquí, a las costas del rio Uruguay que se sumerge en el Rio de la Plata transformándose en Océano Atlántico.

Pasando de  costas arboladas de agua marrón a costas de suave arena amarilla acompañadas de matas verdosas donde el agua luce su oleaje.

El Sol, Padre Inti, siempre asomándose acariciando mi andar en este tercer país de mí subida por América.

Desde Carmelo al Cabo Polonio. De Artigas a Montevideo y navegando el Rio Negro para adentrarme a su delta de la Laguna Merin serían mis intenciones de vidaje. Los meses del verano y otoño.

Allí en aquellas profundidades azules he descubierto nuevamente la vida de mar y sus encantos. Tardes de tablados y bailotear en alguna esquina al ritmo de un chico, repique y piano. Siendo parte del paisaje y la cultura afrocandome.

Días encontrados y compartidos con gente de mirada de horizontes.

Noches de noctilucas, frutos de mar  y bellezas oceánicas.

Lo más importante : su gente simple y cálida, siempre, siempre con un termo bajo el brazo dispuesta a compartir un rico mate bien uruguayo.

Vamoo Arriba!

 

¡¡¡LIBRO VIAJERO RODANDO!!!

Al Fin del Mundo en Bicicleta

¡¡¡¡ Luego de Dos años Nomada en Bicicleta!!!!

Luego de tanto tiempo y de espera de varios. He aqui mi Hijo – Libro.
Nacido en los paralelos extremos cercanos a la Antártida,
cosechado en los orillas del Rio de la Plata,
y compartido en las costas del Atlántico.
En el podrán encontrar relatos en primera persona de mi periplo por los caminos inbici bles de este inicio o fin del mundo de América con sus realidades y problemáticas sociales cotidianas.
La mirada del ser una docente itinerante en zonas agrestes en aquellos extremos donde hay tanta vida.
Los caminos andados de una mujer montaña en las cumbres sublimes de la bella Cordillera de los Andes.

¡ A D V E R T E N C I A !

Luego de leer esto no prometo que todo siga igual:
” Difícil es que se cuide, lo que no se conoce”

¿ COMO LO CONSIGO?

¡¡¡AQUI!!! … Escríbenos un mensaje privado a la pagina o a nuestro e – mail yuyitopam@gmail.com

Aquí podrás encontrar mas información de lo que vengo haciendo:
https://www.facebook.com/Elpaisdelviento/

Y un poco mas de este viaje por América en Bicicleta de una Mujer Montaña Bicible:
https://elpaisdelvientoblog.wordpress.com/

¿INVERSIÓN?

* Libro Viajero: $200 ARG / 13 DOL
* BicicleteAndo Patagonia: Album de 8 fotos:$100 ARG / 7 DOL
* Libro Vía Virtual: $ 150 ARG / 10 DOL

ENVÍOS y como ¿LLEGA A DESTINO?

El envió sera a través de Correo Argentino para aquellos que deseen el libro en formato papel con aroma a viento.
Disponibles para todas las provincias de la República Argentina y Uruguay.

Para el Mercosur por correo internacional.

Para el Mundo entero ofrecemos la opción On Line. Libro Virual

El deposito del dinero se hará por cuenta bancaria o Cuenta Paypal
Todo lo recaudado sera destinado para la rehabilitación del accidente vivido en marzo de 2017 en las Rutas del Sol.

CONTACTO:

e-mail: yuyitopam@gmail.com
facebook :https://www.facebook.com/Elpaisdelviento/

Dicen los sabios que el verdadero final sucede cuando se comparte.
Final que sera el inicio de Grandes Aventuras.

¿Me ayudas a seguir rodando?

¡Compartí entre tus contactos viajeros y almas nómadas!
Nos vemos pronto…
Buenos caminos!
Jallalla!!!

Mama y Papa No Viajo Sola

20170101_153305.jpgMama y Papa No Viajo Sola

Como empezar a escribir una carta de sentires,emociones;todo lo que me atraviesa.

Biciviajar es maravilloso.
Todo, absolutamente todo. Te atraviesa.
Cuando me preguntan porque viajo en bicicleta. Una sonrisa se desprende de mi rostro.
Me preguntan de esto de ser mujer y cicloviajera.
Me preguntan sobre mi vida nómada.
Me preguntan miles de  preguntas infinitas en curiosidad, abundantes en misterios de sus múltiples respuestas.
Por ello; y por mucho mas.
He aquí la revelación de todo lo que estoy sintiendo.
Extraño. Si. Extraño.Pero he aprendido a sobrellevar el extrañar a mis seres queridos, las personas maravillosas y a los lugares increíbles.
Viajo sola. Si. O mejor dicho en solitario. Es lindo sentir que viajo con mi propia compañía.
Disfruto del tiempo y momentos conmigo misma.
Hay veces que me encuentro con otros ciclistas o biciviajeros compartiendo un par de kilómetros.

Aprendí en el transcurso de este tiempo A disfrutar del viajar en manada.

Pero aun así, cuando estoy en medio de la ruta, allí en la misma inmensidad, jamas estoy sola.

Allí están conmigo, mi madre con su mirada sabia, mis hermanos con sus sonrisas pícaras, los amigos con sus ideas desopilantes, aquellos amores que he vivido y los alientos de los gurises.
Todos están allí en un pequeño detalle del paisaje; salen al encuentro.

Por eso creo que no viajo sola, están allí conmigo..Presentes, en cada pedaleada.

Loreley, mi gran compañera, es la protagonista del rodar. La que se lleva todas las miradas.
Los changuitos en los pueblos son quienes se acercan curiosos de ver tantos bártulos en esa bicicleta rojiza.

Otra veces las abuelas de aquellas comunas perdidas en el mapa; se emocionan al compartir mi historia de viaje.
Ellas son quienes no solo me abren las puertas de su hogar, sino la de su corazón.
El viajar en bicicleta es tan real tan tangible: el sol, la lluvia, la nieve, el polvo, las subidas, las bajadas, el viento.

Todo. Todo lo percibes tal cual.
Hasta los problemas de los lugares y las personas. También, son mis problemas.
El camino me ha presentado a mi gran Amigo Viento. Él es quien dice hasta donde si y hasta donde no.

Aprendí a dejar de luchar contra el. Por ahora solo pongo el cambio mas liviano y voy. Hasta donde me deje. De lo contrario, paro y busco un lugarcito donde poner mi carpa.
Algo que no me imagino es la vida sin dormir en la carpa viendo el cielo estrellado comiendo un rico dulce de leche. Seria como vivir sin helados ni licuados.

Si, soy de buen comer!!!. Como buena ciclista viajera, siempre tengo hambre!!!
¡¡¡¡Os Quedaros advertidos!!!

Aprendí a valorar las pequeñas cosas: una ducha caliente, un rico mate en la inmensidad, un vaso con agua al natural, un espacio donde poner mi bolsa de dormir, la sonrisa de un ser querido, un abrazo de amor profundo y de las compañías del vagamundear.
Aprendí disfrutar del frió, para ansiar el calor. Y a transpirar lo suficiente para extrañar la vida bajo cero.
Aprendí a nadar en ríos, mares, arroyos. Y hasta surfear y esquiar.
He aprendido a agradecer a la Madre Tierra, al Padre Sol y a la amiga Luna que me alumbra en el andar en cada amanecer y ocaso.
He aprendido a disfrutar de sentir como salta con vigor el corazón al llegar a una cumbre.
Sentirme un cóndor allá arriba de las nevadas montañas mas sublimes de este mundo.
De andar en danzando las venas de mi querida América en cada paso palpando sus tierras de lucha, coraje y revolución.
De tenerlo todo, y al mismo tiempo nada. Ser feliz, con muy poco.
Tengo mi bici y sus alforjas;donde esta todo lo necesario para estar en cualquier parte.
Mi hogar esta dentro mio a donde quiera que valla.
El concepto de familia se ha ampliado saltando las fronteras, las religiones, los idiomas y las creencias.
En fin, sepan que no viajo sola.
Están aquí conmigo.
Gracias por ser parte de este Rodar El País del Viento descubriendo los Caminos Bicibles de América.
Nos vemos en el camino!!
Vamoo Arriba!!!

21 de Enero de 2017. Playa el Desplayado. La Pedrera Uruguay.

6 Historias del Vidaje

Capitulo I :“ La Trepindanga”

Quien comió calafate, siempre regresa” – Dijo Doña Elbirita en Gualjaina .

Y me fui con una sonrisa de bandera pedaleando despacito, achinando los ojos y dejando que el sol me acaricie la piel.

Habían pasado un tiempo de haber iniciado el viaje, la comarca andina había dejado mucho en mí. Los lagos, las montañas, su gente de costumbres mapuches y los colores inmensos que anuncian la llegada a una parte de un cuento.

Sentí una sensación de que en pleno verano el paisaje no era el foco.

Los turistas aparecían entre las matas, y en las orillas de los ríos azules más remotos.

Los paisanos se convertían en duendes gruñones rebalsados de consumo.

Un calor atípico había llegado al valle para quedarse.

Buscaba silencio y madre naturaleza. Necesitaba escucharme.

Así que decidí seguir viaje hacia la Estepa.

Ella me susurraba palabras al viento.

Noches de miles estrellas, cálidamente frías y solitarias. De inmensidad.f19

Atravesé kilómetros en un pasaje de las agujas de Frey al granito de Piedra Parada.

Iniciando un nuevo año a puro pegues de escalada deportiva siendo cómplice de algo muy bonito y apasionante: Escalar en el Cañadón de La Buitrera.

El verano me encontró en un paisaje estepario, al costado del gran ancho Rio Chubut, de sus aguas frías, cristalinas y de gran potencia, unos juguetones zorrinos, sauces con cabellos largos como hogar y miles de nuevos amigos escaladores de todas partes del mundo.

Un panorama m a r a v i l l o s o.

Amaneceres con desayunos de granola y dulce de leche, chapatis de harina y polenta, un rico chapuzón y las charlas de crux, vías motivadoras y un sinfín de proyectos en varios idiomas.

Miraba atónita la guía y levantaba mi dedo índice, como quien prueba el clima, pasaba un par de hojas, y con entusiasmo decía: “este”.

Agarrábamos la mochila con cuerdas, expreces, cintas, mosquetones, comida, casco, charango y nos adentrábamos al Paraíso.

Era la fórmula perfecta de la Felicidad: Amigos, Escalada y Comida! Simple!!!…

Los meses, semanas, días y minutos fueron pasando y la comida iba escaseando.

Los tendones y articulaciones pedían descanso.

Era momento de volver a la civilización.

Al “bajar” (jajajajaja) a la ciudad de Esquel nos esperaba Ruth: mona bella y titana. Así, nos decimos entre las escaladoras.

Ella fue una de las primeras personas que me abrió los brazos de su corazón y la familia de Daiana las puertas de su hogar.

Los días transcurrieron entre charlas, salidas en bicicleta, “trepindangas” a sectores de escalada de la zona y re encuentro con amigos.

La comarca Andina en verano se caracteriza por sus paisajes y sus festivales de cada pueblo: el festival del asado, del bosque, del carnero, de la fruta fina, ect.

Todo, se alineaba entre fechas y compañías para salir a aprender danzando sobre las tradiciones con aroma de cotidianidad.

En cada vuelta, en cada giro se respiraba aires de encuentro.

El encuentro con lo simple, un paso, en una sonrisa de picardía Cholilense.

Los meses del verano me regalaron el más bello regalo: Un verano Montañero Trepador.

Que mas podía pedir!!!….12670152_1687409308174143_2682583875772368857_n

 
Capítulo II: De las Montañas al … ¡!! M A R ¡!!foto2196

Escribí a mi gran amiga Gisel, que vivía en Puerto Madryn, y así fue como llegue a su morada pasando de la Ruta 40 a la Ruta Nacional 3 :De las Montañas al Mar.

Mantener un color azabache, no es cosa fácil.

Así que me puse mi único vestidito, bikini y disfrute de los encantos del atlántico y sus atardeceres crepusculares.

Gi y su familia fueron mi cuota de amor familiar antes de adentrarme al Sur Sur y a la inmensidad de la estepa.

Una de las tantas tardes de playa, disfrutando del caminar largas horas al costado de la playa y recorrer de punta a punta la bahía.

Escuche:

Plaaam!!!.. Tupa Tupa caracacum Ta Quequereque te. Tatataracatum!!!

Imagínense esto: Iba pedaleando por la rambla, lentamente, disfrutando de la brisa golpeando mi cara, y de repente: Fa!, sentir el son del repique y el piano.

El corazón se me acelero. Empecé a buscar ese sonido que me llamaba.

Entre un bailar y manejar, me encontré cruzando la rambla. Deje la bici tirada por la arena y todo mi cuerpo empezó a bailar al compás de un lindo candombe bien uruguayo.

Fue una tarde noche de luna llena danzándole a la diosa del mar, Limansha.Que termino en un rico encuentro entre amigos candomberos con un sabroso asado, charlas de antaño y anécdotas de viajes.14102659_10209609509172051_5338983431759244895_n

El mar me enamoraba… Pero con tendones recuperados, iba por mas trepi.

La Comarca me llamaba hacia sus bosques.

Patagonia Norte me enamoro con sus frutos exquisitos.

Despertar al lado de una mata de murra, frambuesas y calafate no tenia desprecio alguno.

Me la pasaba largas horas al costado de la ruta “cosechando”… (Respondía cuando me preguntaban: – ¿Que hace señorita?… … Cosechando Don, Cosechando!!!!!).

Era una de las fuentes de mi alimentación. Frutas, cereales, manzanas, avena y agua. Power!!!… Claro y la fruta fina. 

Antes de partir de Esquel me di el placer de conocer a Stefano, que mas adelante les contare de él.

Y de nadar en el Lago Puelo y sus aguas azules. Escalar en la Playita – Sector de Escalada y darlo todo en Bolsón y Epuyen.

Lihue, el refugiero del Club Andino fue mi referente. Un alto mono motivado.

En pleno carnaval candombero alrededor de la plaza del Bolsón encontré a Jess y Fer, amigos cordobeses.

Brote de la alegría.

Abril, Sebas, Javi y Lihue fueron mis compas de cordada en los últimos días en la comarca. Se sentía en el aire que el otoño asomandose.

Les regale mi abrazo más cálido y sonreí.

Y dije: Hasta la próxima cumbre gurise … nos vemos en el camino.

Ellos, sonrieron y desaparecieron en un bus directo a Bariloche.12823363_10208459547913716_3467089911145959538_o

 

Capítulo III: “De Mi Corazón Al Sur Sur”
Fer, fue la heroína en plena estepa. Me rescato y tras dos días recorrimos km de viento, guanacos y charlas de mujeres locas, libres y lindas.

Así fue como llegue al Chalten, un día nublado, de ráfagas de 70km/h donde nos esperaban los Marcos y Pichuqui. Monos climbers.

Por mi parte fui a la Casa de Ciclistas y conocí a Omar, un mexicano, quien en cinco minutos me oriento en el mapa.

El me recomendó ir a un bosquecito, donde no cobraban. Había silencio y cálida gente climber. Que tal vez por ser chica, el encargado no tenga drama y me dejara acampar. Así que hice eso. Fui a hablar con el Don.

Pase de estar sola dando vueltas con la bici en el pueblo a un cálido salón con abuelitos del Pami de Rio Gallegos que querían escuchar historias de viaje.

Me malcriaron, bailamos divertidos chámame, polka, unas chacareras santa cruceñas y bebidas espirituosas.

Mejor recibida, imposible.

Al amanecer, desde mi carpa, la vista eran unas Agujas perfectas, El Cerro Solo, el Cordón del Fitz Roy y el Cordón del Cerro Torre.

Amor a primera vista: Los glaciares se revelaban ante mi.

De un – “En una semana me voy” … al dos meses en el Eden de los Glaciares.foto2382

Había un encanto de imán en aquellas montañas que me dejaba atónita y estupefacta. Allí el viento se presento ante mi, en las cumbres nevadas me empujaba sin dejarme avanzar ni un pedalazo, ni paso, ni movimiento.

Volaba como una hojita de sauce a las matas moldeadas por el mismo viento.

Su geografía me atraía con fervor: Estepa – Bosque – Alta Montaña.

Sentía una profunda pertenencia a esos paisajes llenos de soledad, bellezas escénicas y flora pequeña que se perdía en frondosos árboles hacia el Lago del Desierto.

Me postule como voluntaria en el Parque Nacional Los Glaciares y todo eso que quería saber e investigar estaba allí, esperando a ser escuchado, leído, caminado.

Me descubrí una amante de la flora, dispuesta a contemplar con frio y viento.

Me descubrí una caminante incansable, dispuesta a llegar más allá en búsqueda de los hielos continentales.

Me descubrí, muy poco friolenta, y dispuesta a disfrutar de la vida bajo cero y sus ráfagas veloces.

Para mi sorpresa el Otoño me encontró abrazada a las lengas y ñires.

Cautivada de sus amarillos suaves, naranjas sonrientes, verdes amplios y rojos intensos. El otoño me regalaba el otoño mas magnifico de mi vida: Un otoño patagónico.

No hay palabras para describir tanta belleza, no encuentro manera.

Pero sentía una felicidad inmensa que me llevaba a caminar largas horas en solitario y otras con amigos. El Monte Chalten, o Cerro Torre eran sublimes. Abuelos, dirían en Tehuelche.

La Loma del Pliegue Tumbado con sus amaneceres fosforescentes y vista imponente me llevaban a sentirme un Cóndor aprendiendo a planear ante tanta majestuosidad.

La Vuelta al Huemul, Aguas Negras, el Paso Marconi o El Lago del Desierto fueron la puerta de entrada a un mundo alucinante.

Me sentía una niña con la capacidad de asombro y exploración intacta.

Los días transcurrían y yo en ellos. Sentía una pertenencia increíblemente magnética.

Estaba siendo llamada al silencio. Al apurarme lentamente. Al compartir.
¿Cómo se transmite tanta inmensidad? ¿Cómo describir la soledad?foto2847

Si algo le tenía mucho miedo era a eso. Soledad, pero la Estepa se acerco a mi, entrándome en los poros y me conto que a eso que tanto le temía, iba a ser mi gran compañía en cada rinconcito que valla. Me enseño de inmensidad. Del gotear al contemplar paisajes sublimes, del sentirme derrotada al no poder avanzar ante tanta fuerza del viento. Me enseño a respetar mis tiempos, mis momentos y aprovechar las oportunidades que la vida te ofrece.

Al avanzar cuando el viento daba tregua, y aprender a caer cuando el viento lateral en un soplido dejaba de rugir. A levantarme con la cara llena de polvo y sonreír. A disfrutar de la vida despacio y consciente. A mis amigos los guanacos y choiques por su sabiduría de manada. A mí por permitirme crear hacia adentro, para sin saber, floreciendo en invierno.

Celebre mi vuelta al sol descubriendo bloques erráticos de la mano de Vale.

Chalten dejo en mi un antes y un después.Patagonia Intensamente Rebelde marco mi destino. De ser mi Rodar el País del Viento.

Capítulo IV: “Un viaje al Fin del Mundo en Bicicleta”a8

Dejar el Chalten para seguir, no fue tarea fácil.

Me sentía parte del paisaje. Mi hogar. Mi lugar.

Pero una parte de mi quería seguir descubriendo que había mas allá de los paralelos sureños. Ya estaba el otoño a flor de piel. Y la temporada llegaba a su fin. El pueblo se convirtió en fantasma. Los negocios cerraron, en las calles no veías a nadie y los viernes por las noches el ritual de encuentro sucedía en Patagonia Rebelde, el casi único bar, donde sus dueños Cyn y Adrian, disfrutaban de este espacio colectivo, popular y de raíces.

Me les uní al bando y propuse mis talleres itinerantes de danzas populares a la gorra. De la chacarera, al gato, del gato a la cueca, de la cueca a la zamba.

Dos semanas en profunda conexión con eso que el cuerpo calla pero habita, que habla , siente y baila a la orilla de un rio de deshielo, o en un amanecer en la laguna de los tres, o camina y el corazón pulsa con vigor al llegar a la cumbre del cerro solo. Palpando sus nieves y glaciares.

Eso danzábamos. Danzábamos la inmensidad.

Aun así, tome coraje. Me despedí de Flor, dueña de la casa de ciclistas, los guardaparques, los amigos montañeros, de Juanchi, Caro y Guille.

Y Salí. Me monte a la bici y no quise mirar atrás, porque esas montañas me llamaban. Ese día no hubo viento, nada.

Por lo general, casi siempre, hay viento. Y ese mismo viento te empuja a favor los 90km a una velocidad increíble llevándote a la ruta 40.

No fue mi caso. Pero el día me sonreía y mis ansias de volver a pedalear luego de 2 meses eran gigantes.

El rio la Leona me acogió de maravillas. Extrañaba dormir en mi casita – carpa; descubrir los cielos patagónicos llenos de estrellas fugaces, el frio seco y una sopa calentita lista pal sobre.

Tras recorrer 210km en tres días llegue a Calafate.

Llegar al Calafate, fue llegar a la civilización. Otra vez esa sensación.

Había un súper. El Anónima. Donde podes encontrar tantas ofertas y variedad de alimentos. Creo que entre en shock al ver las góndolas y los precios. Quería llevarme todo, pero no cabían en las alforjas.

Visite amigos Guardaparque del Perito Moreno, me quede en su hogar unos días. Caminar por las pasarelas, y despertar allí: Es un sueño. Aun no podía creer que estaba allí. Guido y Yoli fueron mis compañeros de ruta.

Me comentaron de su trabajo y las problemáticas ambientales de la zona. Fueron días de aprendizajes y experiencias Increíbles.a5

El otoño me había regalado una bella amistad y hermana: Yoli.

Kalem y Franco, fueron mis anfitriones de la escalada en la zona. Una roca dura, que no regalaba nada. Nada.

Seguí mi camino hacia Rio Turbio, una subida leve de 60km llegue a Los Cerritos, un puesto de Vialidad donde Claudio me cedió un lugar para acampar. Al despertar me encontré con que había nevado!. Si nevado!!! Tenía una felicidad grande como una casa. Jamás en mi vida había visto nieve. Quería hacer mi muñequito de nieve.

Cuando en el primer rayo de sol, la nieve y la poca escarcha desaparecieron. Ese dia llegue a La esperanza. Con la lengua afuera, bien literal.

La subida larga me mato. Patine varias veces y volé unas tantas.

Jamás había escuchado de cubre cadenas ni cubiertas con clavos.

Un camionero me vio en la Estación y se apiado de mí y mi situación de patinar. me dijo:” Ponele coca cola, hace un efecto pegajoso y no resbala. Por lo menos con eso tiras hasta Tapi Aike. Es bajada”.

Eso me motivo: ”B a j a d a” .No quería dormir en la estación. Era el punto más alto, y por ende si nevaba, esta vez iba a conocer el frio seco de verdad fuera del confort de mi bolsa.

Me arriesgue y llegue casi al borde del ocaso a la estancia donde Doña Gabriela me miro con ojos de madre y dijo: “ Mija, que hace!, deje de chupar frio y entre pa la casa. Hicimos sopa.”

Dormí calentita y feliz por mi asaña, pero aquí no terminaba.

Al despertar, llovía a cantaros.( aguanieve – nuevo concepto en mi vocavulario)

He igual me predispuse a salir.

La doña me miro, y dijo con ternura cómplice y los ojitos de quien conoce la cosa:

Hare unos panes para vender, quiere quedarse y me cuenta de sus viajes?”… Mire la bici, la mire a ella, mire al cielo – y dije – : Bueno, me quedo.

Así fue como me quede dos días compartiendo con ella y su familia la vida de caseros en la estepa patagónica.

La gente ve una bici que pasa, pero esa bici no lleva kilómetros, lleva historias que viajan en dos ruedas.

Historias y anécdotas de personas comunes, de lugares pequeños, de emociones.

Al fin y al cabo estamos hechos de eso: De raíces y Alas.a1

 

 

Capitulo V:“Ruta del Fin del Mundo: Magallanes”

La escarcha había llegado para quedarse, mi rueda delantera patinaba. Y había veces en las cueles nos neneos se volvían mi colchón de amortiguación.

La coca cola, que había sido mi cubrecadena precario, se congelo.

Y vi un cartel que decía: “Primavera”.

Pensé: – Esto es un chiste-

A lo próximo – 25km – 28 de Noviembre.

Una felicidad inmensa me llego al alma, era todo bajada y el viento helado me daba en todo el cuerpo. Como una cachetada. Cerraba los ojitos achinados y entre un abrir y cerrar se me escapaban las gotitas en la velocidad.

Fue una leve subidita hacia la YPF del pueblo que me devolvió el calor al cuerpo.

Estaba en Rio Turbio.

La cajera de la estación me vio llegar. Y entre una cara de sorpresa y cordura me dio la bienvenida.

Una brisa de hogar llego a mí.

Le pedí un café con leche, con más leche que café. Y me senté dispuesta a contemplar.

Fue solo un sorbo el que me recordó que tenía hambre y frio, mientras el sol a las 5pm desaparecía ante mis ojos. La neblina, como de costumbre, los últimos sietes días, se había convertido en mi gran compañera.

Esta vez, le había ganado y llegue antes.

Las causalidades existen, y así fue como Fatiga y Miguel se enteraron de mi llegada al pueblito minero, me ofrecieron albergue en la municipalidad, una charla en la radio, una entrevista en un programa de deportes y los talleres a rodar.

La voz corre rápido.

De un aroma de café al “- Bienvenida a la cuidad, esperábamos su arribo. Solo que no sabíamos cuando-”

La sorpresa fue más grande aun ya que descubrí que era Tia!!!, si!!! Tia!!!.

En el paralelo sur, al borde de la cordillera, tenia parientes de mi padre que por las redes sociales se enteraron de mi existencia. Que con gusto salieron a mi encuentro. Me abrieron las puertas de su hogar y su familia. Mi familia.

Al salir de Calafate dije: Estaré un día del lado argentino descansando y cruzo a natales.

Había tanto por conocer, escuchar y compartir que con dos semanas fueron necesarias .Entre tíos, sobrinos, amigos y charlas interesante la vida me regalaba tanto amor y encuentros magníficos para seguir y una razón para volver.

Era hora de salir, hacia el Paso Dorotea.59

El otoño casi maduro vestido de naranja me daba la bienvenida a la Republica Independiente de Magallanes y Antártida Chilena.

Los 40km más hermosos de un cruce alucinante.

Un cartel que decía: Ruta del Fin del Mundo – Natales 3km.

Boris, amigo ciclo viajero que había conocido en Chalten, era mi referencia en aquel pueblito a los bordes de los fiordos que miran el Pacifico.

Llegue a casa. Un abrazo. Una sonrisa y todo estaba bien bacan po! (terminología chilena, sinónimo: “Todo está mortal” – Bien -).

Puerto Natales, es un pueblo pesquero y turístico. Donde salen barquitos hacia varios lugares. Con una rambla que costea el Pacifico y en el fondo las montañas más imponente y sublimes: Cordón Torres del Paine – Cordón Balmaceda.

Héctor era mi couch, quien se ofreció a llevarme a conocer la cuidad a puro pedal. Me presento los muelles, un amante de los viajes y mates de rosamonte. Con un hablar más tranquilo y modulado nos fuimos entendiendo y entre chiste y chiste. Y un tanto de mi burla de mi acento cordobés. Me comento de la necesidad de voluntarios en el parque donde el trabajaba.

Me despedí diciendo con picardía y cantado: “-Nos vemos arriba y vamos a caminar. Sonrisas-”… volando a casa a preparar mi equipaje.60

Al llegar, Low Low, Pablo y David estaban preparando la cena más suculenta de mi viaje. Esa noche cocinamos por montones.

Comimos las pizzas más ricas de los Cheff franceses bicilocos y David acompaño con unos buenos vinos de Australia. R I C A S O O O O O ¡!!!!!

Obvio, que el desayuno – almuerzo chileno fue igual de suculento: sopaipiia(pan), mermeladas, huevos fritos, jugos exprimidos, mangar( dulce de leche), café con leche, frutas con semillas, teces. Jamón. Quesos.

Entre un ingles- español. El austriaco me comento que los chicos le contaron que me iba en bici a Torres del Paine. Asenté mi cabeza y aleteos de brazos.

El dijo: woou! – I am to go in the park! Go go!!!

T R A D U C C I O N!!!!! – anuncie –

Boris, siempre muy atento en su chileno bien cuatico me dijo que David estaba en su camioneta y subiría al Paine en unas horas. Después del almuerzo. Que con gusto me llevaría con bici y todo.

Me predispuse a almorzar. La casa se lleno de risas, y chistes en todos los idiomas. Me le pegue a una chica estadounidense que era bilingüe, iniciado,en ese momento mis clases full day del inglish.

En menos de una hora ya podía “Capichi” entender al australiano.

En el camino, encontramos a otro chico de Alemania. Al cual levantamos, ya que eran las 4pm y estaba en un cruce muy solitario.

A veces “los caminantes” me dejan helada, ya que hacen dedo en lugares muy inhóspitos. Donde he pasado en la bici y por días no he visto pasar un auto.

Michel, al verme bajar del auto, sus ojos azules brotaron de felicidad y en un manojo de palabras dijo: Hello Guardaparque!!!

  • Whaaattt haapeeeend?- Silencio puro y de millones de preguntas que no podía decir. Impotencia. Brotaban de mi.

Ellos hablaron en ingles y luego David tradujo precariamente para mí:

  • El dice, tú guardaparque linda del Chalten. Tu caminar los senderos y campamentos en Laguna de los Tres. Pregunta saber qué haces aquí”.

Entre sonrojo y formalidad dije que venía al parque por trabajo.

Ese fue el inicio de una linda amistad, de con quién salía a caminar mis primeros días en Paine. Fotógrafo joven alemán, caminante incansable y explorador. Un genio!!!

Paine me regalaba los días más maravillosos del otoño rojo, los zorros corrían a mi alrededor, vi mis primeros huemules y los pumas con su presencia me advirtieron que no caminaba sola en la estepa.

Los senderos estaban muy tranquilos permitiendo al equipo de guardaparques poder realizar otras tareas, como:

  • la fiesta de la limpieza”: Por cuatro días voluntarios, personas interesadas y guardaparques recorren el famoso circuito W en busca de basura que deja la temporada y sus caminantes; el objetivo es limpiar sectores de acampe y controlar el acceso a los senderos.
  • Taller de Reforestación de Lengas: 20 mil lengas para el Paine – Proyecto Educativo junto a escuelas de las comunas vecinas que incentiva sobre el cuidado del medioambiente, conciencia de los parques nacionales y patrimonio cultural.
  • Censo de guanacos, pumas, baguales y huemules: experiencias de campo alucinantes.z14

Los días fueron pasando sin advertirme que el invierno llegaba.

En mis días de descanso disfrutaba de salir por el parque a conocer un sector nuevo. Ver atardeceres fosforescentes y lagos azules, verdecelestes y guanacos chillar.

Ir por caminos donde los escaladores solían ir para aproximarse a las paredes.

Don Cacho, era el cocinero del lugar. Fue quien nos malcriaba con sus deliciosas comidas. Eso era muy lindo.

Yo venía de meses de ruta, cocinando en una ollita, y comiendo frutas secas. Pero el privilegio, que a uno le cocinen, no tiene precio. Ni desperdicio. Es un regalo al alma.

Desayunos Chilenos, Almuerzos con tres platos, Meriendas Campestres y Cenas de Tres Platos. Y Frutas con Bebidas Espirituosas.

Bingo!!! …Fui muy feliz. Panza llena, corazón Contento – Solía decirle.

Desayunar en el “Casino”(lugar donde se sirven las comidas) era un placer. Estaba tomándome un té con pancitos de dulce de leche viendo tras el vidrio Los Cuernos del Paine.

Un día al despertar agarro mi agenda de anotaciones.

Empiezo a pasar las hojitas. Y Plam!.. la hoja siguiente decía:

Bienvenido Invierno!!!

Carajo! – grite!!!

Me levante de la cama a los saltos y entre preocupación y frio Salí afuera de la casita y pregunte al primero que cruce. Qué fecha es hoy?.

-Estamos en 28 de mayo, mija-

Los días habían pasado intensamente y hace más de un mes que estaba sumergida en el Paine salvaje, disfrutando de la escarcha, las temperaturas bajo cero y toda su magia que esos paisajes en el extremo sur, solo se reflejan en una mirada, un silencio. En un respirar. Grandiocidad!

Tome la decisión de anunciarle al Jefe de Guardaparque, que iniciaría al día siguiente mi salida hacía la civilización. Me había encariñado mucho con el lugar, mis compañeros, las comidas chilenas y hasta con el idioma. Casi habla como chilena acordobezada. Hasta entendía todo cuando hablaban y me reía de los chistes.

Una parte de mi se quedo.

Emma, una gran amiga norte americana, que hice durante mi tiempo en Paine. Ella me enseño ingles, su compañía fue clave para compartir tanta inmensidad y paisajes sublimes. Fue difícil despedirme de ella.

Me vio partir mientras arreglaba unos caños.

Doña Ester salió corriendo del casino con unos diarios en la mano. Y me dijo: “Pues mija – pongase estitos diarios en el pecho po – le frenaran el viento caleta y el frio – Pensar que la vi llegar tiritando del frio hace unos meses y ahora se me va tan guapa con -8 grados.”Don Cacho, por detrás vino y me acerco un pan casero y mangar – Mija, cuando llegue a Natales valla a lo de la Tia, le hablamos de usted y su aventura y con gusto la espera. Y cuando llegue a Punta Arenas valla a los lugares que le conté. Hay muchas historias de nuestro país en esos lugares. El mundo tiene que saber de dónde venimos. Hágalo rodar, como dice usted.

Ia Po! Le va ieva los cuentón a da la vuelta bien bacaan sin tanta wea! – Respondí.

Sonrieron, dándome sus bendiciones. Estaba Lista.

Los abrase fuertemente.

Tome aire, y con los ojos mariconcitos y goteando Sonreí diciendo:

– ¡!!Viva Magallanes Po!!!-

Viva!!! – Respondieron.

Pedaleando despacito, esquivando piedras y maniobrando el camino partí hacia rumbos del Sur Sur en un ripio de 90km.

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Capítulo VI: “La Vida Bajo Cero y sus encantos”

Hice 7 kilometros y sentí como mis pierdas le costaba maniobrar los 50km que llevaba.

Llegue a Serrano y le dije a las chicas si podía quedarme en la seccional por una noche. Que no me veía pedaleando 90km.

Con gusto me recibieron, charlas, comidas suculentas, películas!!!

Peliiiculas!!!!… alegría inmensa. Hace meses que no disfrutaba de ese cuadrado.

A la mañana amaneció con neblina.

Sali igual.

Nati y Xime avisaron a los guardaparques de Cuevas de Milodon que iría hacia allá. 60km de “bajada”.

Salí a las 11am y empecé un camino de subidas interminables, donde el ir lentamente me dejo disfrutar del Lago Toro, despedirme de las Torres y el paisaje que se descubría ante mi.

Pedalee 5 horas y nunca vi pasar un auto, ni trafic de turistas.

La neblina llego antes. A las 4pm todo estaba oscuro y la escarcha llego para quedarse.

Frene, puse mis luces. Bandas refractarias. Y seguí pedaleando.

Cacho, me había dicho que había dos garitas de buces hasta Milodon. El dijo que no las necesitaría porque 60km en bajada llegaba en menos de 3 horas.

Lo que el DON no sabía que era todo subida, camino sinuoso, de ripio y solo había pasado una garita.

El frio apuraba así que seguí hasta que llegue a la segunda garita. 10km

Pensé en seguir, pero necesitaba tomar mi colación (merienda chilena).

Me metí a la garita, como loca mala, desmonte mis bártulos y me prepare una chocolatada power con pan casero y dulce de leche.

Tan mal no estaba, con esa comida levantaba hasta un muerto.

La neblina se puso bien densa y casi no se veía nada. Era de noche y mi frontal era lo único que alumbra la ollita y el calentador.

Respire, y agradecí a ver encontrado la garita. Se sentía confortable.

En eso veo una luz a lo lejos.

Luego la luz se separaba. dos luces, que rompían entre tanta neblina.

 

Wouu.. Tal vez es el frio que me hace flayear. Debo tomar más chocolatada – Dije Y me apoye sobre la pared de la garita mirando la luz. Entre descolocada y encandilada.

Ciro y Enrique fueron a mi rescate con boina. Guardaparques de Milodon.

Hola,¿ tu eres Pamela – la ciclista de Paine? – Pregunto.

Si. Dije.

Ellos respondieron que salieron a mi búsqueda, ya que se hizo la noche y sin noticias de mi.Dandome la noticia de que se esperaba una pequeña nevadita con un frio bajo cero.

Así que cargamos las cosas en la camioneta, y con chocolatada en mano seguimos la charla en la chata.

En la seccional nos esperaban Valeria y Tomas, dos guardaparque muy jóvenes.

Me vieron bajar y se sorprendieron. Me miraban con curiosidad.

Entre un hola!.. y como?… en bici?… chocolate?…sisisi pasa por aquí…. Este es tu cuarto… y la alforja?.. y tenes hambre? Frio?….Ducha caliente?.

Cuevas de Milodon, es una reserva natural. Con una seccional y 5 guardaparques. Que reciben todos los días city tours de turistas de todo el mundo. El Milodon es uno de los animales más prehistóricos de la Patagonia. Un oso gigante. Donde en estas latitudes se encontraron restos de su especie.

Es una gran sitio arqueológico y paleontológico.

Para mi sorpresa, la casa – seccional era muy confortable y actualizada. Con televisión y wifi. Señal de teléfono y a 25km de Puerto Natales.

Cristian me explico que desde donde me había buscado, me faltaban 25km y todo en subida. Más abrupta de lo que venía haciendo.

Musicalizo la noche para mí con temas folclóricos de su Rancagua querido. El tenía 26 años. Muy guapo y caballero. Psicólogo y interesado en mi proyecto de viaje. Me conto de sus deseos de viajar en una camioneta con amigos por todo Latinoamérica con un proyecto de audiovisuales.

A la mañana siguiente pensaba en partir, pero Valeria se ofreció a mostrarme las cuevas y sus encantos. No me resistí y fuimos a caminar.

La neblina, el frio bajo cero y el sol asomándose nos acompañaron. Igualmente dispuestas a contemplar y charlas entre chicas fue un placer.

Al volver Enrique nos había cocinado un guiso exquisito.

Mientras el paladar estaba de fiesta – el pregunto tímidamente – ¿Pam te irás con esa escarcha?- si. Dije.

Valeria comento que cuando ella venia hoy a la mañana desde Natales, su auto patinaba muchísimo. El frio era de -10 y sin sol en el día, la escarcha se consolida más. Que era muy peligroso salir. Ella proponía una tregua, unir fuerzas y coraje y bajar juntas.

Acepto!!!! …..Carcajadas!!…. Miradas Cómplices… 13320508_10208884991499562_5144756775666441299_o

Con wassap, enrique hablo con sus amigos españoles para que me hospedaran en su casa y me ofrecía su cuarto para pasar la noche en Natales. El pagaba por ese sitio pero no vivía allí.

Me despedí de todos con hasta pronto. Los abrase y nos fuimos a Natales.

El auto patino Miles de veces.

Dormi entre guitarras y libros de música.

Enrique resulto ser un gran músico y pianista.

Le deje de regalo, la yerba que transportaba hace como 1 mes, un librito de música, una carta de agradecimiento por su ayuda desinteresada y una canción en charango.

Por la mañana salí temprano, 8am ya estaba en la ruta, los primeros 5km fueron a puro patinazo. La subida hizo que si tenia frio, en cuestión de segundos ya no lo sintiera. De repente. Sol. Sol. Sol!!!

Me baje de mi bici y empecé a saltar de la felicidad, como quien hace meses no ve el sol dejando que llegue a cada parte del cuerpo.

Soplaba una brisa de otoño, nada parecido los vientos del verano, y me dispuse a contemplar el sol. Desayune por segunda vez en la ruta.

El pasar de los autos fue calentando el asfalto y la escarcha desapareció en una hora. Una ruta llana, sin viento me llevo hasta el Morro Chico.

Ese día pedalee 90km de asfalto.

El atardecer me llevo a parar a las 5pm en el pequeño pueblo en la garita otra vez.

Parecía que ya le había agarrado la mano a las garitas, porque eran una casita perfecta, con ventanitas y hasta puertas, como este caso.

Mientras metía mi bici. Para un bus, y baja una señora. Me mira con ternura. Se acerca a la ventana de mi casa.

Y me dice: ¿Con tanto frio, acampando? ¿A dando va señorita?– A Ushuaia –dije.

¿Y dormirá en la garita?. … Respondí entre risitas y maniobrando. Y si. Son muy confortables. Reparan del viento.

Una brisa la hizo seguir.

Como dueña de casa, cerré la ventana, cerré la puerta y desarme mis bártulos dispuesta a cocinar a las 5:30pm.

Menú de la merienda: suculenta Polenta con atún y un te de jengibre con miel mas pan con dulce de leche.

Mientras comía mi “colación” y empezaba a leer un libro hasta dormirme. Siento un toc toc: Señorita!!!…

Salte de mi bolsa y dije: Quien? Que necesita?

  • Desde afuera se oyó. – “ No se asuste soy yo,la que bajo del bus, le he traído comida. Corrí la madera que cerraba la casita y mi bicicleta.

Muchas gracias. Justo estaba comiendo y ya por dormir.

Mi nombre es Norma, vivo aquí a dos cuadras y con le conté a mi marido de usted, que estaba acampando en la garita. Si tú no te ofendes, te invitamos a nuestro hogar para que puedas descansar y seguir mañana viaje.

Acepte. Arme mis cositas y fui a su hogar.

Eran dos viejitos. Muy solidarios y charlatanes. El venía de Chiloe y me contaba de sus años de andar de aquí para allá en el frio por trabajo.

Ella, de Coyaique. Ama de casa que llego por trabajo al sur. Y se quedo.

A la mañana siguiente partí. Disfrute de su compañía. Les cante una canción. Y Seguí.

No sabía lo que era, pero me encantaba.

Sentir ese frio seco, la escarcha con su brillito al darle el sol, las lengas con su silueta blanca, los pagonales vestidos de cristal.

Camino a punta delgada, donde las rutas de dividen y ves el Estrecho de Magallanes. En una restaurante – estación de servicio, donde comí por 120pesos argentinos una milanesa con papas y ensalada, Hable con sus dueños. Me quede acampando. Mirando la inmensidad de aquel mar. Dormí de maravillas.

Salí de madrugada, antes que el sol y llegue a Punta arenas cerca del mediodía. Todo un camino en bajada.

Llegar a Punta Arenas me anunciaba que se acababa el Continente.

Y se abrían los mares con sus islas. 13575855_528910347295210_3469125409724685067_o